Carga fraccionada
Mercancía que se carga y transporta por unidades en lugar de en contenedor (bidones, sacos, palés, jaulas y cajas), normalmente en buques con grúas propias o de tipo RoRo.
No todos los envíos caben en un contenedor. Para carga fraccionada, equipos de gran tamaño y cargas de miles de toneladas, recurrimos a una red de armadores, brókeres marítimos y agencias para organizar el fletamento, un nicho especializado del transporte al que cuesta acceder sin los contactos adecuados.
La «carga general» que no va en contenedores estándar se divide en varias categorías, y cada una se maneja de forma distinta en el mar.
Mercancía que se carga y transporta por unidades en lugar de en contenedor (bidones, sacos, palés, jaulas y cajas), normalmente en buques con grúas propias o de tipo RoRo.
Mercancía uniforme y sin contenedor, como madera, productos de papel y acero, que se estiba y cuenta por unidades en lugar de verterse o bombearse.
Materias primas sin embalar que se cargan directamente en la bodega del buque (carbón, mineral de hierro, grano y arena), normalmente con cucharas o transportadores por succión.
Aceites vegetales, productos químicos y GNL transportados en buques tanque con bombas y tuberías diseñadas para cada carga.
Elegir la forma más eficiente de mover una carga depende siempre de la ruta, el volumen y la propia mercancía. Cuando un envío deja de encajar en la economía del contenedor estándar (maquinaria sobredimensionada, vehículos, carga de proyecto o materias primas por miles de toneladas), fletar un buque, total o parcialmente, pasa a ser la opción más eficiente.
En algunas rutas de corta distancia, el contenedor ha desplazado a la carga fraccionada tradicional porque requiere menos mano de obra y puede salir más barato con volúmenes pequeños. Pero a partir de unas 2.000 toneladas, el transporte a granel vuelve a ser competitivo y, en los lotes más grandes, es la única opción práctica.
El fletamento es uno de los segmentos más conservadores del mercado marítimo, donde las relaciones lo son todo. Trabajamos con armadores, brókeres y agencias con trayectoria demostrada y el conocimiento del mercado necesario para colocar la carga a un precio justo.
¿No sabes si tu carga encaja? Si es sobredimensionada, supera los límites de peso o medidas de un contenedor o mueves materias primas en lotes de miles de toneladas, vale la pena preguntar. Envíanos los detalles y te diremos con sinceridad si te conviene más el fletamento o un contenedor estándar.
Los buques se clasifican por su peso muerto (DWT): el peso máximo de carga, combustible y provisiones que pueden llevar.
Con grúas propias y autosuficiente en puertos pequeños, una opción habitual para grano, carbón y graneles menores.
Dimensionado para las esclusas tradicionales del canal de Panamá, un caballo de batalla para carbón, grano y mineral de hierro en las grandes rutas comerciales.
Demasiado grande para los canales de Suez o Panamá, navega por el cabo de Buena Esperanza o el cabo de Hornos: es la clase que se usa para mineral de hierro y carbón en los lotes más grandes.
Mineral, concentrados de mineral, carbón, materiales de construcción, sal y azúcar en bruto: partículas homogéneas o mezcladas de tamaño limitado, manipuladas con cucharas, cintas transportadoras o equipos de succión.
Cereales, legumbres y oleaginosas, que se clasifican además por sus propiedades físicas (fluidez, densidad, humedad) y biológicas (respiración, germinación, autocalentamiento), que influyen en cómo se estiban y ventilan.
Sea cual sea la carga, el transportista debe tener en cuenta sus propiedades para mantenerla estable, el buque seguro y la mercancía intacta durante todo el viaje. Por eso este segmento del transporte sigue dependiendo de la experiencia y no del autoservicio.
Cuéntanos tu carga, ruta y volumen: te diremos si conviene fletar y te pondremos en contacto con el buque adecuado.
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